Coral Sanfeliu, doctora en biología e investigadora en envejecimiento cerebral y neurodegeneración en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (IIBB), CSIC.
1. ¿Cómo definiría el proceso del envejecimiento, con un sentido biológico?
2.
¿Cuáles cree que son las causas más importantes?
3-
¿Hay alguna manera de revertir el envejecimiento?
1. ¿Cómo definiría el proceso del envejecimiento, con un sentido biológico?
- El envejecimiento biológico es un proceso propio de todos los organismos vivos en el que se suceden una serie de alteraciones biológicas que reducen la capacidad de responder a los cambios del medio interno o externo. Es un proceso progresivo en el que interaccionan los genes, el ambiente externo, el estilo de vida y el historial de salud del individuo. Este proceso se inicia a edades de madurez, entre 40 y 50 años en la especie humana, pero se hace evidente a edades más avanzadas coincidiendo con la última fase de la vida del individuo. La edad en que se hace evidente este proceso y empieza la fase de vejez humana no está claramente definida y ha ido variando al aumentar la esperanza de vida y la salud de la población humana pero se sitúa actualmente entre 65 y 70 años. En el organismo envejecido hay una pérdida de la capacidad de respuesta a los cambios inducidos por mecanismos o lesiones de origen interno o externo, y en consecuencia se pierde la capacidad de mantener el equilibrio biológico. Por ejemplo, extraer la concentración correcta de nutrientes tras ingerir una comida o levantarse sin consecuencias tras un atropello leve, supone una empresa difícil para un anciano. Sin equilibrio biológico, la llamada homeostasis, el deterioro se acelera progresivamente. Así, a la deficiencia funcional de uno o más órganos o sistemas, le sigue el fallo de órganos vitales y de la muerte. Según sea la severidad de esta pérdida de equilibrio funcional, el individuo entra en un estado de fragilidad. El anciano frágil puede desarrollar enfermedades asociadas al envejecimiento. Nos encontraremos frente a un envejecimiento patológico. Por el contrario, cuando el periodo de fragilidad es mínimo y la persona tiene una vejez sin discapacidades hasta cerca del periodo de muerte será un envejecimiento exitoso biológicamente. Respecto a las deficiencias funcionales, por ejemplo, es muy aparente en ancianos frágiles el deterioro del sistema osteomuscular, principalmente sarcopenia, osteoporosis y artritis, que lleva a caídas y lesiones y es causa de incapacidad física y dependencia. Relacionado con ello es interesante el resultado de diversos estudios clínicos que han demostrado una correlación entre la rapidez en andar y los años que nos quedan de vida.
- Luego tenemos el sistema vascular que es esencial para mantener la salud de todos los órganos. El aumento de rigidez arterial, y el estrés oxidativo y la inflamación en los vasos provocan hipertensión, aterosclerosis e hipoperfusión. Estos cambios causan accidentes vasculares que deterioran y envejecen los órganos que precisan mayor riego sanguíneo como el cerebro.
- Las alteraciones cerebrales asociadas al envejecimiento no necesariamente cursan con demencia. En general se trata de pérdidas leves causadas por deficiencias en la neurotransmisión. Hay una leve pérdida de volumen cerebral porque disminuyen las conexiones sinápticas y su soporte físico que son las espinas dendríticas de las neuronas. No hay muerte neuronal en el envejecimiento normal, solo mueren neuronas cuando ya se ha establecido una patología neurodegenerativa. La neurodegeneración viene causada por un exceso de deposición de proteínas anómalas como beta-amiloide en Alzheimer y alfa-sinucleina en Parkinson, procesos infalmatorios, de extrès oxidatiovo u otros desconocidos. Las enfermedades cerebrales y la demencia llevaran al colapso de las funciones cerebrales y de todo el organismo.
- Otra causa importante de envejecimiento es el deterioro metabólico que incluye un aumento de lípidos en sangre y un aumento de resistencia a la insulina. Estas alteraciones llevaran a la obesidad y a la diabetes, respectivamente.
- Finalmente, podemos destacar los cambios de desregulación en el crecimiento y/o reparación celular que llevan a los procesos cancerosos. Algunos tipos como el cáncer de próstata son más frecuentes en la vejez.
- El envejecimiento parece ser multifactorial y no se conocen totalmente las causas que lo inducen. Se han formulado muchas teorías abarcando aspectos parciales. En algunas de ellas se han recogido pruebas de estudios experimentales en diversas células y animales de experimentación. Sin embargo, ninguna de ellas puede explicar totalmente el envejecimiento. Entre las teorías más aceptadas actualmente son destacables la de los radicales libres, la de los telómeros y la teoría de la programación genética. En la teoría de los radicales libres de Dennis Hartmann, se postula que en todos los organismos aeróbicos se acumulan especies reactivas de oxígeno que dañan a los componentes celulares y especialmente a las mitocondrias que son la maquinaria que genera la energía dentro de las células.
- La teoría de los telómeros deriva de los hallazgos de Hayflick que definió el número de duplicaciones de una célula eucariota antes de entrar en senescencia. Posteriormente se vió que a cada duplicación se acortaba el telómero de los cromosomas.- Además, independientemente de los cambios que se puedan acumular durante el envejecimiento, existe una secuencia de activación de genes (por modulación epigenética) a lo largo de la vida del organismo. Esta teoría se conoce como la teoría del reloj biológico. Con los avances de los últimos años en los conocimientos de epigenética y su modulación de la expresión génica, esta teoría está ganando adept- Junto a estas causas mayores y otras que se puedan definir científicamente en el futuro, hay que sumar los efectos del ambiente y los estilos de vida que interaccionan con los mecanismos metabólicos y epigenéticos.
La edad biológica no necesariamente coincide con la cronológica. Nuestra genética y el estilo de vida pueden retrasar el envejecimiento. Sobretodo se pueden evitar las enfermedades asociadas al envejecimiento con una vida activa y un poco de esfuerzo por nuestra parte para adquirir estrategias y comportamientos de vida saludables. Un control médico periódico y un estilo de vida adecuado puede significar hasta una década más de vida en condiciones saludables. Numerosos estudios científicos y clínicos han demostrado que el ejercicio físico y la dieta son factores esenciales para un buen estado de salud físico y mental. Además hay que considerar la relevancia de un sueño de calidad, de controlar el estrés por ejemplo con actividades de meditación, la importancia de realizar actividades estimulantes cognitivamente y de tener una vida social intensa. Todos estos estilos de vida nos mantienen más jóvenes y también pueden inducir cambios epigenéticos que contribuirán a una mayor longevidad.
Por otra parte, sin pretender llegar a la vida eterna, se está investigando el uso preventivo de algunos medicamentos que podrían evitar totalmente un buen número de enfermedades de la vejez. Esta prevención en bloque sí representaría un aumento notable de la longevidad media de la población, y nos acercaríamos a la máxima de nuestra especie que se considera alrededor de los 125 años.
Se han propuesto distintos fármacos anti-envejecimiento. En el que hay más interés actualmente y se ha comenzado un estudio clínico es un antidiabético llamado metformina.
-
También resveratrol, presente en el vino y las uvas, se propone como un suplemento alimentario anti-envejecimiento a dosis más altas.
-
En nuestro laboratorio estudiamos los efectos de resveratrol como activador de vías metabólicas de supervivencia en estudios experimentales. También estudiamos los efectos del ejercicio físico en la activación de mecanismos neuroprotectores.
4.
¿Cómo definiría el envejecimiento celular?
Las células de los distintos órganos y tejidos pueden sufrir una variedad de daños a lo largo de la vida del individuo y entrar en un estado disfuncional en el que ya no pueden cumplir su cometido, incluso pudiendo ejercer efectos perjudiciales. Según el grado de lesión y el tipo de células tendrá consecuencias más o menos severas para el envejecimiento global del organismo. Las células envejecidas pueden morir de forma aislada dentro del tejido (apotosis), pueden entrar en división descontrolada (cáncer) o sufrir transformaciones de senescencia permaneciendo dentro del tejido (no se replican, en el caso de tipos celulares replicativos y pierden su funcionalidad dentro del tejido). En todos los casos contribuyen al envejecimiento del tejido y al envejecimiento global del organismo.
La alteraciones biológicas que llevan las células al envejecimiento están muy bien resumidas en el artículo publicado en 2013 por López-Otín y colaboradores sobre las marcas distintivas del envejecimiento (“The hallarks of aging”). Estos autores destacan: inestabilidad genómica, atrición de los telómeros, alteraciones epigenéticas, pérdida de proteostasis, detección desregulada de nutrientes, disfunción mitocondrial, senescencia replicativa, agotamiento de células madre y comunicación intercelular alterada.
-
En nuestro laboratorio estudiamos entre otros mecanismos implicados en el envejecimiento celular los mecanismos de pérdida de proteostasis que llevan a la acumulación de proteínas anómalas en el cerebro y con ello contribuyen al desencadenamiento de la enfermedad de Azlheimer.
Para más información sobre el trabajo que llevamos en nuestro laboratorio:
https://www.iibb.csic.es/ca/news/excodra-entrevista-la-dra-coral-sanfeliu
http://www.iibb.csic.es
https://www.mouseage.eu/dr-coral-sanfeliu
Comentarios
Publicar un comentario